Los empresarios españoles desconfían de las previsiones que realiza el Gobierno. Ahora mismo descuentan ya la entrada en recesión afirmando que en el próximo año todos estarán peor. Su mayor preocupación es que al empeorar la economía habrá nuevos despidos en abundancia que al traducirlo se nos quedaría en un aumento considerable del paro y un descenso, aún mayor del consumo. Podemos decir que es la pescadilla que se muerde la cola.
Otra de las consecuencias en el mercado, es que las marcas blancas seguirán aumentando al mismo ritmo que lo llevan haciendo en los últimos meses y es que ya, parece que nos lo pensamos dos veces si se trata de ahorrar “un euro”. Ahora tan sólo un 3% de la población se decanta por el hipermercado a la hora de comprar y aumentan los supermercados descuento y cadenas de ‘hard discount’.
A todo lo anterior hay que sumarle que las restricciones de los créditos que realizan los bancos a las empresas, cómo van a invertir si no tienen con qué hacerlo. Según el presidente de Analistas Financieros Internacionales, Emilio Ontiveros, “el racionamiento financiero que sufren las empresas podría crear una necrosis” y añadió “cada semana que pasa sin que se normalice el mercado del crédito, es un riesgo para el aumento del paro y la morosidad” y concluyó diciendo “el Gobierno debe intensificar la inversión pública hasta el 7% del PIB y ser consciente que no es una crisis más; sino que tiene una gran envergadura similar a la gran depresión”.
Algunas de las entidades empresariales más destacadas se han visto obligadas a llevar a cabo un Expediente de Regulación de Empleo, debido a las grandes caídas han llegado a pensar que no van a ser capaces de hacer frente a la crisis. Este es el caso de ONO que ha anunciado un ERE* por 1.300 trabajadores, el 30% de su plantilla, compuesta por un total de 4.300 empleados. El agravamiento del entorno y las malas perspectivas macroeconómicas han obligado a la compañía a tomar esta medida. Lo mismo ocurre con el grupo Marina d’Or, que ha presentado dos ERE que afectan a 214 empleados, hecho que ha justificado por la reducción de la actividad constructora. De esos 24 trabajadores, 138 están contratados por Construcciones Castellón y el resto, 76, por Marina d’Or-Loger, ambas pertenecientes al grupo. Los expedientes han sido presentados ante la Dirección Territorial de Trabajo y han sido negociados con los representantes de los trabajadores, que han dado su “conformidad” a las condiciones del ajuste. El grupo justifica la presentación de estos ERE por la reducción de la actividad empresarial “como resultado de la situación económica que sufre España y otros países”.
*ERE : Expediente de Regulación de Empleo.
sábado, 1 de noviembre de 2008
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